white beach port barton

08 Abr Viaje a Filipinas, vuelta a los orígenes

Que ganas tenía de poder plasmar y compartir mi viaje a Filipinas ♥ sobre todo tanto a nivel nutricional,  físico como emocionalmente! De hecho es mi primer post sobre uno de mis viajes, y como varios de vosotros me lo habéis pedido, yo feliz de hacerlo!!

Porque vivimos en un planeta hermoso, grandioso y que sin duda, vale la pena descubrirlo y saborearlo. Yo me declaro fan de una de las mejores escuelas de la vida, EL VIAJAR. Sea lejos o cerca, no importa, pero viajar, nos abre nuestro campo mental y emocional, y nos hace salir de nuestra zona confort, y de nuestro limitado y repetitivo punto de vista, y eso, no tiene precio!

Representa una manera de poder re-calibrar nuestras creencias, apegos y llenarnos de experiencias y múltiples sabores imborrables, con los que además poder crear una nueva y mejor versión de nosotros mismos, renacer a cada vez. En definitiva, darse la oportunidad de crecer, aprender y conocerse más…

Y Filipinas ofrece todo esto, y mucho más! Me acompañáis? Allá vamos :)

Ruta de 21 días en Diciembre-Enero (es lo mínimo que recomiendo, hay muchos días que vas a perder por desplazamiento, y es cuando menos lluvias -se supone- vas a ver…)
Días 1 y 2

Salida de Barcelona y llegada a Manila de noche…Hidrátate bien en el avión, bebe agua y llévate algo de comer (alguna fruta por ejemplo y chips de kale)- pregunta a tu aerolínea qué tipo de comida puedes subir al avión de todas formas por si acaso…

Día 3

Visitamos Manila, su capital en la que se llega tras más de 20 horas de viaje, donde empiezas a sentir ya esa calor, humedad, y el tráfico tan característico de las capitales asiáticas…

manila en filipinas

Para mi grata sorpresa, descubrí un delicioso restaurante mejicano llamado El chupacabra al ladito de mi hotel en la zona de Makati, con una pequeña terraza e ingredientes de calidad. Y estaréis pensando, un mejicano en Manila? Pues si, aquí se encuentran de las mejores ofertas culinarias mejicanas del mundo dado que durante la colonización española, Filipinas dependía tanto política como económicamente de la Ciudad de México.

chupacabra manila

A visitar, en un solo día (es lo que teníamos previsto) está la zona de Intramuros, el barrio antiguo de Manila, la iglesia de Sant Agustín y una representación de una preciosa casa colonial llamada “Casa Manila” en la que, además de su belleza, vi como peculiaridad que los w.c. en ésa época eran dobles porque se solía pasar ratos largos de charla y hasta de juego (algunos llevaban tableros de ajedrez!) mientras se iba de vientre! Ya sabéis la importancia que le doy a una buena salud intestinal, pero tal vez hayan mejores momentos que compartir entre todos! jeje!

 casa colonial manilabaño-colonial-filipinas

También recorrimos parte de Binondo (chinatown), se trata del barrio chino en los que abundan teterías y un mercado al aire libre repletos de verduras, frutas y textil, pero poco más, con lo que si no hay tiempo, no pasa nada si no se llega a ver.

Una de las peculiaridades de Filipinas son sus triciclos. Para mí, una experiencia única con la que recorrer algún barrio si uno está cansado o si llueve, algo probable :)

triciclo

Días 4-6

Desde Manila, nuestra primera isla fue rumbo a Corón en avión (hay más de 7000 islas, difícil verlas todas, os aviso!). Si sóis de snorkel y buceo, esta isla es parada obligatoria. Que corales, cuantos colores, que formas, cuantos peces, que maravilla! De los más bonitos que he visto, y eso que he estado en Tailandia, Vietnam, Bali, Gili islands, Tahití, Méjico, Brasil, y como estos, nada.

coron

Lo que se hace habitualmente al llegar, es un tour en moto para explorar la isla. Lo que no preveíamos era la pedazo de tormenta tropical  que nos iba a caer encima y acabar como sacados de una ducha, totalmente empapados, y mi pareja sin móvil (totalmente inundado), cosa que identifiqué como una señal y bendición! Nos preparamos una buena taza de té de jengibre bio que traía en la maleta (entre otros- ver el kit más abajo), y resucitamos! Algo que recomiendo que forme parte de vuestra maleta, además de té verde bio y otras infusiones (no pesan nada además!) Además de un buen chubasquero, y funda de plástico para móvil o tabletas, claro está 😉

Al día siguiente, el otro tour fue en barco ( se puede hacer con mas gente o por poco más, privado) en los que se recorren diferentes zonas de corales, y lagunas, a destacar las Twin Lagoon, un paisaje de ensueño, aún virgen y en el que se siente el poder de la naturaleza. Unas rocas altas tan imponentes cubiertas de vegetación, que casi las puedes escuchar hablar mientras tú te sientes tan pequeña, a la vez que bendecida de estar nadando entre sus aguas, una experiencia diría incluso espiritual en la que se nutre de manera directa el alma, hay magia, eso está claro.

twin lagoons coron

Y eso no es todo, por la mañana vas al mercado a comprar lo que deseas que te preparen en el barco! Eso sí es Felicidad absoluta! Más fresco, no se puede!!

Ese mercado fue toda una experiencia, algo más que recomendable por su espectáculo de colores, olores, variedad de alimentos, abundancia de verduras y frutas, y mucho más! Fue allí donde descubrí las “judías” Okra, la flor del platanero, y el Ube que solo por su color violáceo, te atrapa, y sabor, enamora. No te pierdas la receta que preparé de Ube porridge y de Mermelada de Ube y Boniato para que podáis saborear vosotros también, un poquito de estas tierras.

market coron

Días 7-11

Seguimos la ruta en barco, dirección a El Nido, en Palawan, para mí un must en este viaje! Su archipiélago de Bacuit es simplemente es-pec-ta-cu-lar. Sus rocas kársticas que surgen del agua verde y cristalina, palmeras y diversos tours (especialmente el A y B) en barco para explorar este paraíso, lo convierten en el spot más famoso del país. Que no te confunda la “fealdad” del pueblo al llegar, la belleza de Filipinas está en su naturaleza, tenlo claro. Y diría, también en su gente!

el nido

Una tierra de contrastes en los que vuelves a los orígenes y en los que aprendes a convivir a su ritmo, sin electricidad en muchas ocasiones, ni agua caliente o wifi (preguntad siempre en los hoteles si es importante), y en los que la Naturaleza es la que manda. Vivimos en El Nido un tifón, sol, lluvia, viento, un poco de todo la verdad ( y eso que fuimos en época seca, pero existe el cambio climático, y sí, es real), y de allí que no puedas planear nada con demasiada antelación…Este es un viaje en el que se practica el Aquí y Ahora, y el mañana, pues sobre la marcha! Nada que ver con nuestro ritmos occidentales, verdad? Pues eso me resultó ultra-terapéutico!

el nido

Además también tienes la oportunidad de vivir la real slow life, pero slow de verdad, jeje! Como por ejemplo, mentalízate que puedes llegar a esperarte unos 45 minutos para un desayuno (no siempre, pero yo prefiero avisarte), y a mí eso, me encantó! Sabes por qué? Con lo impaciente que yo llego a ser a veces, allí entré 100% en el papel, decidí adaptarme y vivir con lo que había, y eso te da más libertad, y la ocasión para cuando esperas, de practicar 100% mindfulness. Observar el paisaje que te rodea, en como se mueven las hojas de las palmeras,  su sonido, en como se mueven sus sombras en la arena, en como el mar acaricia la orilla con su va y ven de las olas, en como los gallos van hablándose entre sí, en como está tu mente, tu cuerpo y qué sensación de hambre real tienes? Y cuando llega entonces “por fin” el desayuno, lo valoras el doble y lo ves tan hermoso! Lo observas, hueles y saboreas al 100%!!

ensalada-filipinas

Yo además lo que hacía, era comprar fruta y verdura en el pueblo y pedir que se me preparara para el desayuno del día siguiente. También me permitía descubrir plantas y flores espectaculares como ésta!

flor filipinas

Y es que en hoteles o restaurantes turísticos, lo del mercado que yo llegué a ver, no está reflejado en las cartas de los menús. La dieta Filipina es muy rica en vegetales, sin embargo en las cartas hay abundancia de pollo, cerdo y pescado, además de arroz y algo de verduras crudas o hervidas. Lo crudo debe ser lavado siempre con agua mineral, al igual que el cepillado de dientes y los cubitos de hielo (a preguntar antes de pedir) . Pero recomiendo el ir a comprar parte de vuestra comida (frutas y frutos secos por ejemplo, están exquisitos, sobre todo los mangos, mangostan, plátanos, piñas, guyabano y anacardos, y llevarlos a la playa en plan picnic o pedir al hotel que os los limpien y preparen por ejemplo.

mango filipinas

Ah! Y el gluten, os lo vais a encontrar casi siempre…Pero es importante también adaptarse a lo que hay, sin culpa por favor! No podemos exigirnos como turistas, el mismo rigor en un sitio poco preparado, que cuando estamos en casa o ciudades con más opciones, es de lógica. Así que os pido calma, flexibilidad y adaptación como algo excepcional, y en caso de tener que ser más estrictos por patología u alergia, entonces llevarse cosas en la maleta como un pan tipo crackers y galletas sin gluten, y pan dextrinado, ideal en casos de diarreas también. Porque si, hay abundancia de pan, cereales y bollos con gluten y refinados, y a parte del arroz, puede ser difícil encontrar un sandwich, pasta o pizza sin gluten e integral…

Días 12-14

white beach

Dicho esto, continuamos camino al sur hacia Port Barton, una mini versión de El Nido y para mí, de lo mejorcito por su buen ambiente, y la maravillosa White beach, a la que puedes acceder en barco y pasar el día simplemente tú, tu toalla, crema solar (respetuosa con el medio marino y coral) y libro (hay un restaurante donde comer).

Es una parada en los que coinciden muchos españoles, incluso que viven allí parte del año como Susana, que ama esta tierra y lleva dos sitios en los que se come de fábula, un italiano llamado Gorgonzola, y otro donde desayunar sano y rico en el bar del resort Deep Moontrabaja con ingredientes frescos y 100% de calidad, muy recomendable!

guacamole-port-barton

 

Como actividad, se suele hacer un tour en barco para nadar y ver las tortugas (sin tocarlas por favor!), comer un buen pescado a la parrilla en una isla perdida en su mini archipiélago, y hacer un snorkel de ensueño donde descubrir más formas de coral, más colores y más belleza submarina, entre ellas, estrellas de mar enormes! A la noche, es recomendable pasear por la playa y dejarse llevar por el olfato y oferta de pescados y alimentos frescos.

Días 15-18

De Palawan fuimos más al este, a Bohol, para ir al encuentro de los Tarseros (visitarlos en la Reserva de Tarseros  en Corella, en un entorno silvestre y respetuoso para estos animalitos), de las colinas de Chocolate (a visitar en moto para deleitarse del paisaje de los arrozales en el camino) , Man Made Forest (donde contemplar los árboles Mahogany) y Loboc, donde dormimos para poder hacer un tour nocturno  en barco por el río, para ver un auténtico espectáculo de luces, en los que las luciérnagas salen a alimentarse creando así como una nube de pequeños destellos, un momento mágico la verdad.

chocolate hills

También recomiendo comer o tomar algo en Nuts Huts aunque aviso, el camino es algo engorroso y hay muchas escaleras, pero la recompensa de sus preciosas vistas lo merecen! De hecho, no muy lejos de allí, el  Loboc Eco Adventure Park  ofrece la posibilidad de tirarse en tirolina en pareja, para literalmente volar a 120 metros de altura con unas vistas únicas, y a pesar de mi miedo y vértigo, decidí soltar todo ello y confiar. Y hasta se me hizo corto! Una experiencia emocional positiva de más que me llevé a la mochila.

tirolina

Más al sur, un lugar altamente recomendable para dormir, comer y comprar recuerdos es esta granja ecológica llamada Bohol bee farm , donde todo está exquisito! Disfruté tanto, que quise comer allí varias veces, una delicia de sitio y de productos. A 7 km de allí, desde la playa de Alona, se pueden hacer varios tours de submarinismo o esnórquel en el que se va a una isla vecina llamada Balicasag para ver varias tortugas gigantes, para luego parar a comer en un trocito de arena llamado the Virgin island, en el que varios pescadores tienen puestos en los que ofrecen coco fresco, langosta, erizos y pepinos de mar (que probé y me encantaron!), algo auténtico y realmente único.

pepino-de-mar

plato de pepino de mar

estrella de mar

A pesar de la lluvia, nada podía quitarme la sonrisa de mi cara, estar en medio de la nada contemplando tanta belleza y en compañía de gente tan risueña y amable, como no sentirse bien?

Debo decir que es un gusto ver como los filipinos se ayudan entre sí, forman una verdadera comunidad, de apoyo y ayuda, del saber compartir. Parece que todos se conozcan, estés en medio de la carretera o de un pueblo, se saludan, ríen y esa es sin duda, una de sus mayores fuerzas.

mango-piña

Día 19-21

Y para culminar el viaje, rumbo a la isla de Malapascua! Aviso, llevad bambas para subir al barco-bangka que os lleva allí desde el pueblo Maya porque no existe muelle alguno, son solo rocas afiladas en las que tienes que caminar y llevar encima tu equipaje, y si llueve, llévate unas chanclas para poder caminar dentro del agua 😉 Tanto la ida como la vuelta fueron de película, me sentí más viva que nunca (más que en la tirolina), con eso lo digo todo, jeje!Es lo que tiene estar en sitios poco turísticos, menos confort pero más aventuras!

kallangaman

Una vez llegados, la isla respira tranquilidad, buen ambiente y calma. Se suele hacer un tour en moto en los que podéis adentraros en las aldeas de los pescadores, en los que jamás había visto tanto gallos juntos por m2 y hasta plantas decoradas con cáscaras de huevos! Pero lo mejor de todo es ir a 2 horas en barco a la isla de Calangaman, de los más espectacular que he visto nunca. Sus aguas turquesas, su forma, su arena blanca y fina, sus palmeras, todo sacado de una postal. A cada paso, un cuadro.

Callangaman

Despedirse de Filipinas con esta maravilla de paisaje, hace que los días de mal tiempo (9 en total), de las distancias kilométricas (6 días en total solo para desplazamientos), pobreza y suciedad que llegué a ver lamentablemente por falta de toma de conciencia, formen una pequeña parte del enorme encanto de este país.

Filipinas, un país que recomiendo visitar para todo aquel que desee reconciliarse con las cosas que si importan.

Consejos para tu Kit de viaje:

  • llevar un tupper de snacks de frutas, barritas y kale chips, y de algún plato casero (socorro las opciones que hay en el avión, tanto veganas como omnívoras, es eso comida?)-preguntar antes a la aerolínea lo que podéis subir al avión-. Y alguna onza de chocolate negro por si te apetece algo dulce en el avión. No te olvides de beber mucha agua (aunque debas levantarte varias veces al baño, al menos te hidratas!) y de hidratar tu piel con tu crema de día, o ungüento natural y bio, por ejemplo. Mucosas y tejidos felices al llegar a su destino!
  • infusiones y té verde o rooibos en sobres, productos sin gluten (galletas, biscotes) y pan dextrinado (ideal para casos de diarrea), más barritas y fruta deshidratada sin azúcar. No pesan y siempre vienen bien!
  • hierba de trigo o algún superfood verde para poder hacerte tu zumo verde matutino con necesidad de solo añadirle agua (de coco), y limón por ejemplo.
  • un polar y pañuelo ancho por protegerte de los aires acondicionados de los taxis y aeropuertos (son auténticas neveras) además del chubasquero!
  • cápsulas de Umebol, para favorecer la digestión y evitar la acidificación y fatiga, a disolver bajo la lengua tras las comidas- en dietéticas-.
  • Que no falte un suplemento de pre y probióticos, en caso de sufrir de estreñimiento como de diarrea del viajero -bajo supervisión profesional-.
  • fundas protectoras de móvil, tabletas y una bolsa de playa tipo Drybag (también las encontrarás allí, y más baratas)
  • bambas y chanclas
  • producto antimosquitos y el bálsamo del tigre para picaduras o dolores musculares
  • cremas solares bio (que respeten el coral también) y aloe vera puro como aftersun.
  • aceite del árbol del té como desinfectante natural de uso tópico.
  • camiseta de neopreno o de protección solar (hay medusas), y ropa que se seque fácilmente
  • tapones para los oídos y poder dormir en caso de múltiple concierto de gallos (yo me acostumbré)
  • para chequear el tiempo (tifones y demás): pagasa  , cyclocane y passageweather

Viaja, viaja con el corazón, con la mente y con todos tus sentidos, sea cerca o lejos, o en tu propia ciudad o pueblo, redescubre tu entorno y disfruta de el, el forma parte de tu hogar y bienestar! Observa lo afortunado/a que eres, todo lo que te ofrece este planeta del que dependes totalmente de el. Cuídalo para que el pueda cuidar de ti!

Es una de las más bonitas relaciones “amorosas” que te va acompañar siempre, y recuerda, somos lo que llevamos dentro y lo que nos rodea fuera, eres la suma de los dos!♥

Espero haberte animado a viajar y seguir disfrutando de la Happy Food Therapy, tal y como te mereces! :)

Anterior
Siguiente
No hay comentarios

Publica un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR